Seleccionar página

La enfermedad o mal de Alzheimer es una enfermedad cerebral neurodegenerativa que produce problemas en la memoria, la forma de pensar y el carácter o la manera de comportarse. Aunque nos gustaría saber a ciencia cierta porqué aparece y se desarrolla la enfermedad, todavía no se ha llegado a una conclusión unifactorial. Se considera por tanto que tanto factores genéticos como ambientales pueden estar provocando su aparición.

El  Alzheimer es una enfermedad degenerativa  ya que va empeorando a medida que avanza en el tiempo. En este proceso podremos distinguir siete fases diferentes por las que va a pasar nuestro familiar, aunque la duración de cada una de ellas no es igual en todos los enfermos y su progresión es variable.

Tratamiento

Todavía no se ha encontrado un tratamiento efectivo que cure esta enfermedad, si bien existen determinados fármacos que, con un diagnóstico y tratamiento precoz, pueden enlentecer su deterioro, manteniendo durante el mayor tiempo posible las capacidades de la persona. Por ello es importante que conozcamos sus fases, para poder identificar los síntomas de alarma y acudir al médico lo antes posible.

Etapas del Alzheimer

1.Sin Deterioro

En la Etapa 1 no observaremos síntomas aunque la enfermedad se haya instaurado. Por eso en esta fase es casi imposible el diagnóstico.

2. Deterioro Leve

La Etapa 2 se caracteriza por una disminución cognitiva muy leve. La persona empieza a emitir quejas por no recordar bien, puede olvidar los nombres de sus hijos o nietos… No obstante en esta fase todavía no se ven afectadas sus habilidades sociales ni su rendimiento laboral, si todavía se encuentra en activo. Es difícil diferenciar estos síntomas de la pérdida de memoria benigna o asociada a la edad.

3. Deterioro Leve

La Etapa 3 va  acompañada de un leve deterioro cognitivo. Podremos detectar que la persona mayor comienza a tener problemas para encontrar palabras y nombres, no entiende bien ni recuerda lo que lee, pierde objetos personales y tiene dificultad para concentrarse.  Es la fase en que los primeros síntomas comienzan a ser evidentes para nosotros. Si observamos estos síntomas en nuestro familiar, ya deberíamos llevar a nuestro familiar al médico para que lo valore.

4. Deterioro Moderado

La etapa 4 se caracteriza por un deterioro cognitivo moderado y en ella los síntomas se evidencian con claridad. Podremos advertir que se produce una pérdida de memoria de su historia personal y que disminuye su capacidad para gestionar las tareas complejas como por ejemplo, el control de las finanzas. No obstante, seguramente la persona enferma negará cualquier problema relacionado con la memoria e intentará evitar situaciones en las que se requiera concentración y/o retención.

5. Deterioro Moderado-Grave

La Etapa 5 se acompaña de un deterioro cognitivo moderado grave. En esta etapa tenemos que aceptar que nuestro familiar ya no puede vivir de manera independiente y  pueden olvidar personas o lugares familiares para él. Todavía es capaz de comer o ir al baño solo pero seguramente necesitará nuestra ayuda para vestirse.

6. Deterioro Grave

En la etapa 6  ya se evidencia un deterioro cognitivo grave. En esta etapa la persona enferma puede no reconocernos, aunque nuestro parentesco sea muy cercano (cónyuge o hijos) y puede no ser consciente de acontecimientos de su vida. Necesitará nuestra ayuda para todas las actividades de la vida diaria y seguramente sufrirá alteraciones en los patrones del sueño lo que le impedirá descansar adecuadamente a lo largo de la noche. Perderá también la capacidad de controlar sus esfínteres.

7. Deterioro Muy Grave

La Etapa 7 es la última etapa de la enfermedad y cursa con un deterioro muy grave. En ella se evidencia una disminución cognitiva muy severa y es muy dura para los familiares más cercanos ya que el enfermo pierden todas sus habilidades verbales y comunicativas y necesita ayuda para realizar absolutamente todas las actividades de la vida diaria (ir al baño, comer, vestirse…). Al final de esta fase la persona pierde incluso la capacidad de deglución.

En las últimas fases de la enfermedad muchos familiares deciden buscar ayuda profesional dada la especialización de los cuidados que requiere el enfermo. La asistencia a un centro de día o el ingreso en una residencia de mayores puede asegurarnos que nuestro familiar reciba el nivel de cuidado que exige su delicada situación.

Esté en el domicilio o reciba los cuidados de un centro de tercera edad, debemos tener en cuenta que el enfermo de Alzheimer no pierde en ningún momento la memoria emocional. Aunque no sea capaz de identificarnos ni de recordar nuestro nombre ni parentesco, siempre será capaz de apreciar una sonrisa, una caricia, o un abrazo. Por tanto, el cariño y el respeto debe ser la base de la comunicación y de los cuidados que otorguemos a la persona aquejada de esta enfermedad, durante todas sus etapas.

Proyectos

A lo largo del año 2016-2017 se han elaborado dos Proyectos, uno denominado “Donde esta María” y otro denominado “Y a mí quien me cuida” el primero dirigido a los enfermos de Alzheimer en grado 1 que asisten los Lunes y Miércoles  en la “Unidad de Respiro” de esta Asociación y el segundo “Y a mí quien me Cuida” dirigido a los familiares de los enfermos de Alzheimer que son los que verdaderamente tienen el problema. Estos Proyectos son desarrollados a lo largo del año 2016 y  2017 por personal especializado Psicóloga, Educadora Social  , auxiliares de clínica, voluntarios .etc.

A la vez se dan Talleres de 30 horas a los familiares y cuidadores de enfermos de Alzheimer de cómo tratar Psicológicamente a estos enfermos y como cuidarlos, asearlos, y alimentarlos en sus respectivos domicilios. Talleres a los familiares y cuidadores, de orden Psicológico, humano, y familiar, pues son ellos los verdaderos sufridores de esta enfermedad.

Existe un Proyecto de Unidad de Respiro, para los meses de Julio y Agosto, para cuidar a los enfermos con Alzheimer desplazados de otras provincias españolas, para darles servicio a las familias que veranean en esta población bien por tener una vivienda en esta localidad o veranear de alquiler en la misma.